Juegos para trabajar la atención en la infancia

Juegos para trabajar la atención en la infancia

La atención es uno de los pilares básicos del aprendizaje. Es la puerta de entrada que nos permite percibir, procesar y almacenar la información del entorno. Pero ¿qué significa realmente “atender”?

La atención, en su base, es un proceso involuntario y externo: se activa cuando un estímulo capta nuestro interés por ser novedoso, sobresaliente o incluso porque supone un posible peligro. Por ejemplo, un ruido fuerte o un objeto en movimiento. No es casualidad que los estímulos en movimiento llamen mucho más la atención que los estáticos.

La concentración, en cambio, es distinta. Se trata de una función ejecutiva que ponemos en marcha de forma voluntariay que depende más de nuestro mundo interior que del exterior. Mientras la atención se despierta desde fuera, la concentración la dirigimos desde dentro.

En el caso de niños y niñas con TDAH, no hablamos de una incapacidad para atender: lo que ocurre es que necesitan mayor entrenamiento para dirigir esa atención de manera más estable y sostenida. Y aquí entra en juego algo fundamental: si cultivamos su curiosidad, conseguiremos que aprendan y memoricen con más facilidad.


Tipos de atención y juegos para trabajarlos

A continuación, compartimos los diferentes tipos de atención y algunos juegos prácticos para entrenar cada una:

Atención selectiva o focalizada

Capacidad de concentrarse en un estímulo concreto ignorando lo que hay alrededor.
Juegos recomendados: sopa de letras, sudokus, encontrar diferencias, buscar objetos escondidos, construcciones, “¿Quién es quién?”, “Veo, veo”, puzzles, rompecabezas y libros de pegatinas.

Atención sostenida o continuada (función ejecutiva)

Capacidad de mantener la atención en una tarea durante un tiempo prolongado.
Juegos recomendados: tareas de buscar y tachar, Tetris, ver una película o una obra de teatro, colorear, contar o escuchar una historia, encadenar palabras y resolver adivinanzas.

Atención dividida

Capacidad de atender a dos estímulos o tareas a la vez.
Juegos recomendados: construcciones mientras se buscan piezas concretas, deportes de equipo, malabares, seguir líneas con ambas manos al mismo tiempo.

Atención alternante

Capacidad de cambiar el foco de atención de una tarea a otra de manera flexible.
Juegos recomendados: colorear dibujos en los que cada número está asociado a un color.

Atención excluyente o de inhibición

Capacidad de controlar impulsos y hacer lo contrario de lo que se nos pide de manera automática.
Juegos recomendados: actividades de “decir o hacer lo contrario de lo que pone” (por ejemplo: si la tarjeta dice “levántate”, el niño debe sentarse).


La atención no es algo fijo ni inamovible: se entrena. Con juegos sencillos y cotidianos podemos ayudar a los niños y niñas a mejorar su capacidad de atender, sostener la concentración, cambiar de tarea o controlar sus impulsos.

En Diver Aula creemos que convertir la atención en un juego es la mejor manera de trabajarla: porque cuando hay motivación y curiosidad, el aprendizaje fluye mucho mejor.

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